“El recuento de la historia de los sobrevivientes del accidente aéreo en los glaciates de Los Andes, Chile, en 1972”.
Esta es una historia que ha sido contada en distintas ocasiones. Y es que los acontecimientos de 1972, ocurridos a aquel equipo de Rugby Uruguayo, cimbraron al mundo entero. Los hechos fueron algo sin precedentes. De ahí que, es difícil contar esta historia y no tener al espectador cautivo en su totalidad.
Con todo y que esta es la tercer versión llevada a la pantalla, debo decir que, a mi gusto, esta es la mejor de todas. Y es que, aquí el director hace un trabajo excepcional, y logra, gracias a su gran visión y lenguaje cinematográfico, colocarnos en cuerpo y alma en el filo de aquella montaña, sufriendo cada segundo, añorando que cruce un avión por los cielos para acabar con aquel calvario. Debo decirlo con todas sus letras: esta película es toda una experiencia visual y auditiva.
Además del talento impecable detrás de cámaras, las actuaciones también son geniales. De verdad nos transmiten su dolor. Sufrimos con ellos. La combinación de talentos, al frente y detrás de la lente, hace que aquí todo funcione a la perfección. Con decirle que la pura escena del accidente aéreo, la cual sucede dentro de los primeros minutos del largometraje, es sublime, y está filmada con tal precisión que nos hace sentir que nosotros mismos, desde la comodidad de nuestro hogar, estamos en peligro.
Al final, esta es una película impactante y trascendente, con una calidad de manufactura de primer nivel, y que usted va a disfrutar de principio a fin.


